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La Coctelera

Categoría: Música y amigos

1 Marzo 2009

Hay personas que son maravillosas. Que forman parte de tu día a día de una manera casi, casi, misteriosa. Juan de Pablos es una de ellas. Toda una vida dedicada a convertirnos a nosotros, su audiencia, en mejores personas a través de sus increibles programas. ¡Cuántas noches acompañándonos! ¡Cuántas noches explicándonos porque es necesario respetar a los mayores!

Ayer, la Sala Siroco acogió la fiesta del 30 Aniversario de Flor de Pasión, esa rara avis de la radio española. Juan de Pablos se supo rodear de quienes más lo quieren: sus músicos y su público.

Entre los muchos grupos que pasaron este fin de semana para homenajear al maestro, dos de mis grupos españoles favoritíssimos en activo:

Guille Milkyway, más conocido como La Casa Azul, que volvió a demostrar que lo suyo es el karaoke de las masas...

La Casa Azul en el 30 Aniversario de Flor de Pasión from Petit Comité on Vimeo.

...y los malagueños Airbag, encargados de cerrar los dos días de cachondeo total. Como siempre, maravillosos.

30 Aniversario de Flor de Pasión from furilo on Vimeo.

¡Qué ganas de que llegue ya el trigésimo primer aniversario!

24 Febrero 2009

Dando una vuelta por el Centro Galego de Arte Contemporánea (cGac) este fin de semana, me topé con una pequeña joyita que desde hacia tiempo tenía ganas de ver en vivo y en directo… Thurston Moore (mi adorado Thurston Moore) publicó hace ya cuatro añitos un pequeño libro/manifiesto sobre la historia de las cintas grabadas. Sí, esas cintas de recopilatorios caseros en las que te dedicas a poner lo mejor de ti mismo con mayor o menor éxito.

La verdad es que me ha hecho bastante gracia encontrarme en la ciudad en la que tantas y tantas cintas he grabado (no me explico como TDK se ha podido ir a la quiebra…) con el libro de Moore. Como de sábado por la mañana, nadie tiene prisa, me dediqué a darle un buen repaso al ejemplar que tenían en el museo. Eso sí, el personal me sugirió amablemente que utilizase unos guantes blancos para manipular el libro…

Thurston Moore Mix Tape

En Mix Tape, Moore cuenta como en la década de los 80, tanto él como el resto de los miembros de Sonic Youth escuchaban en la furgoneta a lo largo de las giras las cintas que les hacían llegar sus fans, tanto selecciones personales como maquetas. Según Moore “esas cintas suenan como ningún otro sistema de reproducción de música”.

Para dar forma a este proyecto, Moore solicitó a su granado círculo de amigos que le enviasen las cintas que hubieran sobrevivido a esos años y le contasen la historia que circulaba alrededor de la misma. Como se puede imaginar, con propósitos de conquista había más de una…

Aunque Nick Hornby ya dijo todo lo que había que decir sobre los recopilatorios de cintas en Alta Fidelidad, Mix Tape va un pasito más allá. Sin ir más lejos, yo me he planteado revisar todas mis cintas recopilatorias e intentar deducir el propósito de cada una…

15 Diciembre 2008

Está claro que lo que te pasa en un concierto, no te pasa si te quedas en casa. El pasado sábado tenía lugar en La Pequeña Betty uno de los eventos musicales más esperados por mí misma mismamente: la presentación del nuevo disco de Bubblegum, “Where is Matthew Sweet?”. Nos tomamos con calma la hora de llegar al evento, más que nada, porque tal y como nos habían chivado, el partido del Barça-Madrid tenía todas las papeletas para retrasar la hora del comienzo.

El principal problema de La Pequeña Betty está constituido por las grandes columnas que invaden la sala y que hacen que, si no andas listo, te quedes viendo una estupenda panorámica de una sólida pared de hormigón. Para evitar este conocido inconveniente nos ubicamos, nada más llegar, en las primeras filas. Justo entonces respiré relajada y aproveché para hacer mi croquis de situación:

Llegada al concierto en tiempo: OK
Saludar al grupo: OK
Captura de cervezas: OK
Deshacernos de los abrigos: OK
Lugar adecuado: OK
Ánimos a tope: OK

A simple vista, estaba claro: ¡imposible que nada malo fuese a pasar! Sin embargo, ¡ilusa de mí! Aún quedaba un hueco destinado a los imprevistos… Tras los primeros 15 minutos de concierto, con una sonrisa de oreja a oreja y entusiasmada tras haber escuchado esa estupenda versión de “La Torre de la Vela” de 091, recibí la primera advertencia: “Mira, que estás en primera fila y la primera fila es para bailar, que si no, no te coloques aquí porque te voy a seguir empujando”. Un poco alucinada ya que no había reparado en las personas que tenía bailando justo a mi lado, miré incrédula a la chica que tanto se estaba preocupando por mi integridad física, ¿me lo estaba diciendo en serio?

Lógicamente, yo que soy de pueblo y estas cosas de la gran ciudad me asustan, no pude menos que sonreír y quedarme con cara de tonta. No me hizo falta esperar mucho más: cuando el entusiasmo de mi encantadora compañera de fila y sus adláteres implicó que Adrián, el guitarrista, casi se comiese el micro, y un ejército de cuerpos sudorosos amenazase seriamente mi pituitaria (las canciones con puño en alto fueron el arma definitiva), decidí desplazarme con la cabeza gacha a posiciones más alejadas. Había perdido la batalla… ¡y la guerra!. El ataque del enemigo había sido rápido y mortal.

No obstante, este incidente me ha refrescado la memoria de viejos tiempos en el FIB: un par de frascos de desodorante siempre te ayudarán a defender la posición…

¿El concierto de Bubblegum? Como siempre, insuperable, ¡si es que son unos monstruos!

25 Noviembre 2008

El pasado viernes actuaron en Gijón, dentro de los actos del Festival de Cine, The Ladybug Transistor. No era la primera visita del grupo de Nueva York a Gijón. ¡Aún recuerdo perfectamente su última visita hace ya algunos añitos dentro del ciclo de conciertos veraniegos A ver la ballena (S.T.T.L). ¡Qué mayor estoy!

El concierto, que estuvo bastante divertido, terminó con una sorpresita para el público español. Como ya hicieron en Sevilla y en Madrid, el grupo de la Gran Manzana se animó y se marcaron una versión de El Pasaporte de Los Brincos.

¿Lo más gracioso de todo? Que el superteclista tenía la letra anotada en el móvil, ¡impagable!
Del concierto de Gijón, no grabamos nada de nada, pero por si sirve de orientación, copio aquí ese momento de su actuación en Sevilla que ya han subido a YouTube... ¡olé!

15 Noviembre 2008

Ayer por la tarde, la confluencia de los astros -en general- y mi estado de ánimo -en particular- habían provocado que Nick Lowe contase con pocas posibilidades de conseguir emocionarme. Durante toda la tarde había estado peleando con un dolor de cabeza que ni el paseo desde casa a La Riviera había aliviado. Además, por qué no reconocerlo, un concierto en la sala del Manzanares siempre tiene sus riesgos si no estás atento a la hora de ubicarte. En resumidas cuentas, parecía que la pereza iba a poder conmigo.

La verdad es que nuestra llegada al lugar del evento tampoco mejoró el histórico: La edad media de los asistentes se elevaba vertiginosamente y la sensación de estar haciendo la cola para entrar en el baile de la madrileña discoteca Stylo se acrecentaba por momentos. Para rematar, y como parezco tonta, solo a mí se me ocurre acercarme a la barra a pedir una caña. Cuando el camarero me indicó que el precio de mi cervezuela aguada en vaso de plástico ascendía a 5,5€ no pude menos que reirme. ¿Dónde están los de Consumo cuando se les necesita?

Cola para entrar en la discoteca Stylo de Madrid

Tras el atraco, mis ánimos no habían mejorado lo que se dice mucho y, tan solo la llegada de amigos comentando las "peculiares" características del evento, me recordó que estaba a punto de ver a ese genio y figura que es Nick Lowe. Apenas pasaban 15 minutos de las 9 de la noche cuando don Nicholas hizo su aparición en el escenario. Con camisa de un blanco inmaculado, pantalón de pinzas negro estrechito de pierna y pelo recién cortado (por cierto, ¡menudo pelazo que sigue teniendo este hombre a sus 59 años!) el bueno de Nick salió dispuesto a cautivarnos.

Poco importó que la sala estuviese al ¿60%? de su aforo, que no te sepas su discografia completa, o que estuvieses allí con el corazón encogido intentando que tocase esa canción que para tí es especial. Ayer, Lowe había venido dispuesto a convertirnos en mejores personas. Arrancó él solito, acompañándose por su guitarra, poniéndonos a todos la miel en los labios y dejándose querer. Que si encantado de estar en España, que si dando las gracias por asistir y que si disculpándose por hablar tan poquito español. Todo muy cortés, todo muy inglés.

El cantante y compositor Nick Lowe

Con la banda llegó el éxtasis, hubo mucho "At my age", pero Lowe es generoso y sabe que el público se deshace con sus continuas sonrisas, sus muecas condescendientes cuando nos animamos a hacerle los coros y cuando nos regala perlas como "(What's So Funny 'Bout) Peace, Love, and Understanding" o "Cruel to be kind". El que fuera el productor por antonomasia de Costello no se quería dejar nada en el tintero, llegando a tocar un par de canciones con una cuerda rota de la guitarra. Como él mismo afirmó, flirteando con todos nosotros de mala manera: "Una cuerda rota, ¡esto nunca me ha pasado en toda mi carrera!".

Su vuelta al escenario para cubrir los bises fue, sin duda, excepcional. "When I write the book", mi canción favorita de Rockpile, mi canción favorita suya, sonó como nunca me lo habría imaginado: Con toda la fuerza de alguien que con su experiencia vital se esfuerza en seguir entregando grandes canciones. No llegó a la hora y media de concierto, pero no hizo falta nada más. Lowe demostró lo que es capaz de hacer a su edad y espero que ¡por muchos años más!

"And when I write the book about my love,
It’ll be a heartbreaking story about love and luck.
When I get down on the pages all I felt,
It will make the hardest-hearted of critics’ hearts melt.
When i write the book about my love"

18 Septiembre 2008

Esta mañana me he encontrado con una pequeña sorpresa en El Pais relacionada con El Canto del Loco (sí, ese grupo que sale por bares a los que no les dejan entrar en zapatillas y luego van y componen una canción protesta).

A lo que iba, la noticia es esta:

Pantallazo de la noticia de El Canto del Loco en el www.elpais.com

Al leerla, me ha venido a la mente una iniciativa pasada de esta misma banda que bloqueó de la forma más extraña la Gran Vía madrileña hace ya algunos años... Ante esto, yo me pregunto, esta invitación a todos sus fans que tan alegremente anuncian, ¿no es la misma idea que a Spencer Tunick le ha costado más de un disgusto? ¿Alguien ha pensado en que si se cuela un/a menor sin consentimiento de sus padres o tutores quizá se les caiga el pelo?

Al hilo de esta historia, que a fin de cuentas no es más que un acto marketiniano vil y cobarde, ¿hay algún grupo por el que mostrarías tu culete al aire, sea o no legal?

1 Septiembre 2008

Florilingo es una de las palabras más bellas jamás descritas. Sin duda.
Dícese del hombre, o joven en edad de dejar de serlo, que se pasea taciturno entre las flores y los arbustos silvestres, suspirando con desdén y mirando por encima del hombro a aquellos que, en teoría, deberían ser sus iguales.

El florilingo, por referencia, es incapaz de encontrar paz a su caos interior y se refugia en la ingesta de cafeina y lecturas dificilmente comprensibles hasta altas horas de la madrugada.

Puede ser, y solo en casos extremos, que al sujeto en cuestión le dé por escuchar a Kirsty MacColl.

Si alguien entre tus conocidos presenta más de dos de estos síntomas, hazte un favor: pon tierra de por medio. La florilingitis es contagiosa. Especialmente, en ciertas etapas de la vida.

Croacia, parque nacional de los Lagos de Plitvice

A Javitxu, mi florilingo favorito.

3 Junio 2008

Contentita vengo, contentita estoy. Hacía años que no venía tan feliz del Primavera Sound. A pesar de lo de siempre: que el escenario CdDrome suene como una lata, que actuaciones impagables en el Estrella Damn como la de Rufus Wainwright acompañado de guitarra y piano tuviesen que sufrir las bases machaconas de otros escenarios, que servidora se haya visto en la dura obligacón de sacrificar a ese pájaro de juventud llamado Stephen Malkmus por los candores en el Auditori de Young Marble Giants, que el medio litro de cerveza aguada tirada hace media hora esté ya a cuatro euros, que la cúpula directiva se pasee en carrito de golf por el recinto o que, por primera vez, la organización haya perdido el espíritu buenrollista de poner a disposición de los asistentes transporte directo y gratuito desde el recinto hasta la plaza de Cataluña. Ahora, el buenrollismo se estila a dos euritos el paseito leré.

Son detalles. Pequeños y nimios detalles que, hace algún tiempo, marcaban la diferencia entre el Primavera Sound y las duchas sin agua del FIB. Ahora, el abismo se estila en que, sin ponerte tonta, en cuestión de un día puedes ver -sin agobios- a Mary Weiss, los ya citados Young Marble Giants y Rufus Wainwright, a Enrique Morente y Lagartija Nick, a Shellac (¡a Shellac!), a Les Savy Fab y rematar la jornada con Noah Lennox y su cohorte de legionarios. Y, por supuesto, con sus más y con sus menos, disfrutar un buen rato.

panda-bear_219copy.jpg

La verdad, y perdón por insistir, es que a día de hoy, sigo con esa sonrisa tonta recordando a unos entusiasmados Felice Brothers dando las gracias en persona al público por asistir a su genial concierto, a Devo demostrando que no solo los Rolling Stones han envejecido bien, a los Sonics recorriendo mundo a estas alturas de la película, y confirmando que los de Sebadoh -la adolescencia no perdona a nadie- no saben sacar ni ellos mismos partido nostálgico a su repertorio.

Repito, disfrute como una enana aunque se me haya quedado una espinita -de tiburón, eso sí- clavada:¡maldigo a Vueling por hacerme perder el concierto de Nick Lowe! El año que viene: en AVE. A ver si a su paso sucumben los cimientos de La Almudena y la Sagrada Familia, ¡menudos templos de la horterada!

Sobre Ni bucólica ni panfletaria

Leitmotiv -No fui yo quien le trajo aquí, Bartleby- dije yo muy dolido por su sospecha implícita-. Y, para usted, este tampoco debería de ser un lugar tan vil. Nada reprochable se le puede imputar por estar aquí. Y, mire, no es un lugar tan triste como podría pensarse. Mire: ahí está el cielo, y aquí la hierba.

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