Andy Warhol tenía más razón que un santo. Todo el mundo tiene derecho a sus 15 minutos de fama. Hasta los tontolabas.
Gracias a Street View, además de seguir cotilleando más agustito que con Google Earth (¡menuda perdición!) puedo advertir a mis amigos y familiares. Sí señores, una vez más, Google lo ha vuelto a hacer.
Si os acercáis a tomar un café a nuestra casita o simplemente queréis tocar el timbre un sábado a la hora de la siesta ¡estad atentos! Si veis al sujeto que aparece en la fotografia vestido de blanco en la puerta del bar: no os lo penséis mucho y huid de él.
El cantamañanas de nuestro portero ya tiene su propio hueco en la googlesfera y no por mérito propio. La verdad es que me cuesta pensar en alguien más falto de tacto y educación que él. Pero ahí está, chupando primer plano.
Advertidos quedáis: ¡cuidado que ladra!











